
Creo que llego cuando no lo esperaba. Caminaba por las calles de Lima y veía publicidad, entre ellas la del concierto de Andres Calamaro, él es un grande del rock en español pero en verdad yo a quien tenia más cariño era Fito Páez y a su música, pero para ser sincero ya estaba un poco desconectado el rock en español en general.
Cuando estaba en el colegio recuerdo escuchaba mucho rock argentino. Desde Sui Generis, inculcado por mi padre y por un profesor distraído del colegio, hasta los grupos de los 80 el cual tuve conocimiento en uno de esos discos que compre en Polvos Azules, cuando este era como un mercado informal de contrabando y de cosas bamba. En realidad aun lo es, solo que ahora de concreto y con escaleras mecánicas paralíticas, recuerdo haber pagado 15 o 13 soles –regateando- por ese disco eran los precios de la piratería de esos tiempos. Una portada gris en remolino y unas letras muy guachafas rojas que decía: “lo mejor del rock argentino”. Creo que lo compre por temas que alguna vez escuche en radio, como: “lamento boliviano” o “ultra violento” con ese par de canciones estaba bien pagado el disco.
Al llegar a mi casa repetía una y otra vez el disco, debido a no tener mucho dinero para comprar otros, en medio de ese proceso de asimilación encontré a Fito Páez, un ser extraño que solo tenia una canción en ese disco, se trataba de “Dar es dar” en verdad una canción con proclamas de amor y libertad, con esa simpleza rara, como dice en su canción: “es encontrar en alguien lo que nunca encostras”, quizás lo encontré en él, en sus canciones o en esa canción. Canción que me enseño más que la biblia, un mensaje tan sincero, con esa manera de proclamar amor y paz sin cobrar diezmos, fue lo que me parecía interesante de sus letras, es que vivo enamorado del amor. El vivir enamorado y creer en el amor, la paz y la libertad sin temor a ser juzgado o ser visto como bicho raro es el mejor regalo de esos 13 soles, el poder expresar eso lo debo en parte a los discos de este señor.
Volviendo a la caminata por Lima y mi actual desconexión con el rock en español, debo decir que no me emocione mucho la venida de Calamaro, aunque suene extraño, pero cuando vi el pequeño afiche de Fito Paez pensé: a este chico lo conozco, pero tampoco le tome mayor importancia. Estaba demasiado desconectado de todo en esos días, inclusive recuerdo haberle comentado a algunas personas -hace algunos años- el deseo profundo de ver a Fito en vivo, pero de pronto no me intereso en ese momento.
Algunos amigos que no veía hace mucho, me preguntaron si iba a ir, creo que respondí con una especie de afirmación dubitativa, pasaban los días y mientras estaba hurgando en la música de mi computadora, vuelvo a ver a este tipo en forma de archivo en mi computadora. Era como una especie de personaje maternal, que esta ahí pero a veces no le damos la importancia debida, abrí la carpeta y de inmediato me conecte con él, estaba a dos días del concierto y me di cuenta que uno de los concierto que siempre añore, estaba a punto de pasarse de mis manos.
Convencí a algunos amigos para que acompañen, tome mi alcancía y con la desesperación propia de un niño ensimismado, rompí un billete de 100 soles, que era para comprar la entrada desesperado, vi nuevamente el billete en dos partes y trate de pegarlo, pero no tuve mucha fortuna con esa operación.
Sin embargo la suerte vino por otro lado, pude robarle algunos soles a mi hermano (en forma de préstamo) para completar lo necesario, cogí las llaves del carro y fui a comprarla las entradas coordinado por celular con mis amigos los asientos, para estar juntos.
El día del concierto en verdad era un día complicado para mi, tenia entrega parcial del Taller de Arquitectura, casi a la misma hora del concierto y se trataba del curso más importante de la universidad y solo podía pensar en el concierto.
Finalmente el profesor no fue a clase pero pude entregar casi decentemente mi trabajo y corrí a juntarnos con una amiga, a la que convencí gracias a que recientemente tuvo una pelea con su enamorado, tomamos un taxi rápidamente y bueno caminamos hacia el escenario algunos buenos metros y finalmente llegamos a una especie de carpa de circo oscura. No se trataba de un concierto multitudinario, se trataba de una tocada casi intima, nos sentamos a esperara mis otros amigos y paso el tiempo de pronto apareció el personaje que vi en el afiche, un flaco vestido de traje negro, con algunas canas en barba y otras encrespadas en la cabeza.

En el escenario solo había un piano, el se sentó y comenzó el viaje intenso de historias conocidas, aplausos espontáneos y un espíritu intimo, propio de un recital de piano con Fito como protagonista, de pronto me vi abrasando a mis amigos de siempre, de manera espontánea y cantando con ellos, alguna de las canciones más conocidas, esas que son como himnos al amor, son las canciones que hacen que todos se conecten y vibren juntos.
Como pasa un segundo pasaron las dos horas de concierto, incluso Fito ya se había despedido pero volvió, para completar las dos horas que algunas personas creen que deben de durar los conciertos como mínimo, todo dentro algunos flash molestos, gritos de te amo y de mucha buena onda.

Pero sucedió algo extraño la gente no se iba, algunos después de un buen rato salieron del recinto, pero la gran mayoría se quedo a corear su nombre por un buen rato y cuando todo ya parecía haber terminado, con las luces que se apagaban escuche a la gente gritar, claro era Fito que se asomaba por las bambalinas, había regresado extrañamente después de buen rato. Salte la reja de seguridad para llegar a VIP y así también lo hicieron mis amigos a manera de respaldo a la locura momentánea, en una especie de reacción masiva todos trepaban la valla de seguridad. Corrimos hasta llegar a VIP y treparnos de las sillas y a solo unos metros del escenario. Todos montados en la sillas vimos a Fito juntar los dedos de cada mano y moverlas al mismo tiempo diciéndonos ¿que hacen boludos? con esos ligeros movimientos de muñeca, Cogió el micro dio unos pasos hasta legar al borde del escenario y comenzó una vez más: “Y dale alegría, alegría a mi corazón, es lo único que te pido al menos hoy (…)”
(Calamaro también pone!)
Fotos
http://groups.msn.com/paezperu/rodolfoenlima2008.msnw?Page=1